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1

¿Llevaremos por siempre en el alma
el
rescoldo de lo que no pudo ser?
Renunciar es morir...
¿No
habrá amanecer?
2

Qué
sola irás la vida por la vida...
No
vendrás por el camino blanco
pero
sé que estoy en tu nostalgia
como
un rastro de luz.
(Hoy
el poema está herido
por
aquello que no pudo ser...)
3

Tú y
yo
dos
suavemente tristes soledades
dos
sonrisas unánimes
dos
manos amigas estrechándose
4

De
aquella queja tuya
tan
dolida
que
abrió un hilo de angustia en mi latido
brotó la chispa de oro
como
de un pedernal de roca viva.
5

¿Cómo no sentir un dolor tan mudo
asomado al balcón de tus pupilas
reprochándome? Tus palabras
se
clavaron en mi ser como si fuesen clavos.
6

Vengo de ti y a ti vuelvo.
Navego en tu río de pena
para
llegar a ningún sitio.
Tenemos la misma sed...
¿Por
qué no osamos beber?
7

Vivimos mundos distintos.
Tú
plantas en el asfalto
tallos de cristal y piedra.
Yo
siembro en tierras sombrías
estrellas de sentimiento.
¿Cómo vamos a encontrarnos
tú
en tu cielo y yo en mi cielo?
8

Si
se rompiese el nudo...
¡Cuánta luz entraría en la azotea.
Cuántas flores nacerían en el huerto,
cuántos grillos cantarían en el prado...
¡Crepúsculo feliz
tu
soledad y mi soledad unidas!
9

Porque te tengo amor
trepo por el muro de tus días
como
una enredadera.
No
me atrae tu altura,
me
duelen tus mañanas sin sol
tus
tardes desangradas
tus
noches sin estrellas.
¡Tu
soledad sin mi arboleda!
10

Quiero ser tu calor
La
miel en tu pan
La
sal que te dé sed...

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