| "Para
la DGT el ciudadano al volante ha pasado a
pertenecer a la categoría de lo
sospechoso. En una palabra, el conductor
ha sido degradado de ciudadano hasta la
más que deleznable condición de culpable
de su propia muerte. Y, casi casi, a la
aun peor de delincuente potencial, de
agente peligrosos de la inseguridad viaria..." (Leer) |