Aunque la guerra,
los conflictos y la violencia ocupan quizás la
mitad de los periódicos del mundo, la verdad es
que más del 99% de los más de 6.000 millones de
habitantes tienen más riesgo de morir en
accidente de tráfico que víctimas de un
bombardeo.
Inclusive la
guerra entre israelíes y palestinos es un
conflicto con muy pocos muertos en comparación a
otros, pero que esconde problemas mucho más
difíciles de tratar.
Si
Israel y
Palestina
llegan a un acuerdo similar al de
Oslo o al
que proponen los autores del artículo, el
problema más grave es que el nuevo país,
Palestina, va a ser un país árabe como los otros
de la región cuyos desafíos son tasas de
natalidad altísimas y enorme cantidad de jóvenes
desempleados.
Jordania y
Egipto, por
ejemplo, son países que viven en paz hace
décadas con Israel y con sus vecinos. Sin
embargo, el problema de estos países es que
tienen una enorme cantidad de desempleo.
Inclusive Jordania -cuyo
Rey es un gran emprendedor- no
logra solucionar el problema de la falta de
oportunidades.
En general, creo
que el desafío más grande de los países
musulmanes es el paro. Estuve en Palestina en
diferentes ocasiones y la clave del conflicto no
es sólo encontrar la paz, sino encontrar trabajo
para los millones de jóvenes palestinos.
El resultado más
negativo de la
intifada es que en los años
ochenta una enorme cantidad de palestinos tenían
trabajo en Israel. La guerra trajo el desempleo
en masa de la juventud palestina.
Los israelíes son
increíblemente creativos a nivel empresarial.
Israel tiene una población comparable a
Cataluña, pero tiene más start ups de
tecnología que toda Europa junta (estoy por
viajar a Israel para ir a
Kinnernet).
La empresa número
uno de capital de riesgo del mundo,
Sequoia,
famosa por haber financiado start ups
como Apple,
Google,
Youtube y
muchos otros (entre ellos
FON) tiene
oficinas en sólo cuatro países del mundo: USA,
China, India e Israel.
Al mismo tiempo
los palestinos son muy buenos profesionales y
han creado numerosas empresas en Palestina y
especialmente en otros países.
Para mi la paz es
urgente para que la juventud palestina encuentre
una salida laboral. Para que los emprendedores
palestinos puedan hacer empresas, dar empleo,
construir su país.
La paz sin
trabajo no existe.