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Joaquín Aréstegui,
presidente del PP avilesino |
Sentados en una amplia y bien
adecuada terraza, con un par de consumiciones y unos pinchos de
regalo, a eso de las dos y cuarto de un viernes de la primera
decena de julio, y en plenos sanfermines, hemos soltado al
diputado regional por el PP y presidente de ese partido en
Avilés, Joaquín Aréstegui Artime, varios toros
preguntones. Esos mismos toros y esas mismas preguntas que cada
avilesino se hace en la tranquilidad de sus casas, ante las
pantallas de las televisiones locales u hojeando la prensa
diaria, justo en esos momentos cuando parece que el mundo se
acabase para los avilesinos, su ciudad y su futuro, cuando todo
indica que estamos al borde mismo de no se sabe bien qué
cataclismo que nos ha de enterrar de nuevo, una vez más, en la
negrura del desconocimiento de nosotros mismos y nuestra propia
historia. A este político, Aréstegui, que ha sido ya en Avilés,
su ciudad, vicealcalde, alcalde en funciones, concejal de
cultura y de urbanismo, y es ahora diputado por la
circunscripción central, y del que mucha gente observa el
ascenso en el escalafón tras diez años de carrera... le
empezamos mentando la última “bicha” que se pasea ufana y
vergonzante por nuestros pesares de avilesinos...
-Sr. Aréstegui:
¿Podría usted explicarnos su versión de qué es lo que está
pasando con el Parque Empresarial Principado de Asturias?
Naturalmente
que sí. Verá usted. El Parque Empresarial Principado de Asturias
(el P.E.P.A.), y a nuestra forma de entender el asunto, está
siendo tratado de la forma más injusta posible. Una inversión,
que cuando se acabe va a ser de 120 millones de euros (20.000
millones de pesetas) y la readecuación de un millón de metros
cuadrados del suelo de la antigua ENSIDESA, exigía un plano
mayor de colaboración y lealtad entre todas las instituciones
implicadas; exigía un esfuerzo para abordar el que quizá sea el
proyecto mayor en la historia de España, dentro de este tipo de
obras.
-¿Y no es así?
Ahora mismo, no
es así. Ahora... pues ahora hay una administración que está
trabajando en solitario, a través de Infoinvest; y hay una
administración, el Principado, que tiene casi el treinta por
ciento y que está ausente y se desconoce hasta lo que piensa del
Parque, pues no hay por esa parte ninguna línea de ayudas a
empresas ni de promoción del polígono; y, lo que es aún peor,
hay también una tercera administración, el Ayuntamiento de
Avilés, en colisión directa con el Parque. Y, ¿por qué eso es
así? ¿Por qué el enfrentamiento del Ayuntamiento con lo
relacionado con el Parque? Pues probablemente por motivos mucho
más mezquinos aún de lo que se pudiese pensar. Veamos; tanto a
Santiago Rodríguez como a Álvaro Álvarez y ya cuando ambos
estaban en la oposición, no les gustó la idea del Parque...
simplemente porque la idea no salió de ellos. No pudieron
conseguirlo, cuando el PSOE gobernaba tanto en Avilés como en
Asturias como en Madrid; entonces no pudieron sacar nada
parecido adelante...
-¿De qué año
habla?
Pues del año
93, de cuando se empezó a hablar de poner en valor los suelos de
la empresa, por entonces ya era CSI, lo que antes había sido
ENSIDESA... Y, como decía, reapareció un proyecto que estuvo
durmiendo en un cajón del Consejo de ministros hasta la llegada
de Aznar al gobierno, en el 96. Fue entonces se empezó a hablar
del Parque empresarial.... Pues bien; ya en aquella ocasión y en
aquellos tiempos la actitud de ambos, de Santiago Rodríguez y de
Álvaro Álvarez, fue de colisión con el proyecto. Recuerdo muy
bien que ellos no querían entrar en el Consejo de
Administración; y tuvo que ser la presión externa, tanto del
alcalde de Corvera, Víctor León, como de CCOO y UGT, quienes
prácticamente obligaran a que el segundo partido de Avilés
estuviera presente. Pero ya entraron mal a gusto, ya entraron
poniendo pegas, eso sí... Y, por tanto, en cuanto volvieron a la
Alcaldía,... pues ya hemos visto que su actitud no es más que
una sucesión permanente de trabas. Y además, lo peor de todo, yo
creo que no entienden siquiera la dimensión de este proyecto.
Porque no estamos hablando de hacer la urbanización de una
calle, o una obra por el estilo, qué se yo... un pequeño
polígono industrial de veinte mil metros no sé donde... No; es
que estamos hablando de poner “a pie de puerto”, nada más y nada
menos que la mayor operación de reactivación de suelos
industriales de finales de siglo pasado y principios de éste. Y
en toda España. Yo creo que polígonos de la importancia de éste
no hay actualmente ninguno. Va a salir dentro de poco uno para
Valencia algo mayor; pero ahora mismo, en nivel de inversión y
en nivel de metros cuadrados, el PEPA es el mayor en el que está
trabajando la SEPI en toda España, sí.
-¿Se está jugando a buenos y malos,
en todo esto? ¿Acepta el PP y el Gobierno de la Nación el papel
que estos últimos días se le asigna en este culebrón desde
instancias políticas y de opinión?
Bueno, yo en
esto tengo que decir, que si se trata de buscar buenos y
malos,... pues al final el malo será el que ponga más trabas y
dificultades al proyecto, claro está. Al final, siempre, el
tiempo da y quita razón, naturalmente que sí. Por ejemplo; yo
estoy pensando en el Ayuntamiento; ahora mismo, al parecer, el
gran problema es una tramitación burocrática de unos papeles...
Ese es, al parecer, el “gran problema” para que no se puedan dar
a sus propietarios las parcelas... En estos asuntos, estar al
nivel de la póliza, lo que delata es sobre todo una actitud. Yo
estoy viendo como este Alcalde, Rodríguez Vega, cuando le
interesa un proyecto urbanístico (y estoy pensando en algo que
todos apoyamos, como es el del Hotel Ferrera) tiene sus “crisis
imaginativas”: cambia las prestaciones del polígono, si hay que
ir a retranqueos y expropiaciones se va, y se hacen proyectos
desde alcaldía... Y es que, cuando se trata de un proyecto
importante, lo que se le pide al Ayuntamiento es precisamente
eso: agilidad y flexibilidad. Ahora bien; lo que estamos viendo
con el Parque Empresarial Principado de Asturias, es todo lo
contrario: rigidez y colisión. Hoy... falta este papel;
mañana... tráigame usted esta póliza... Pienso que lo que haría
falta es ver cómo se puede sacar esto adelante cuanto antes
mejor, en lugar de ir viendo qué coartada pongo para ir
retrasando cada día más esto. Porque al final, el pagano es, ya
no solamente la ciudad en general, Avilés, sino todos los
industriales que han comprado una parcela en el PEPA y que
llevan un año esperando por ella; y que ven que a los retrasos
propios de una obra de esta envergadura ahora se les suman las
torpezas administrativas y burocráticas... Y que deben estar
hasta “el cogollo” de esta situación.. Yo estoy seguro de que
Infoinvest, que ya ha “tragado” (y aunque no sea necesario) con
un convenio y un nuevo proyecto.... lo que está pidiendo, lo
que pedimos todos, es un poco de flexibilidad y menos ganas de
bronca por parte del Ayuntamiento para solucionar los problemas.
Hace falta una auténtica alianza de Instituciones, sí.
-Ese “problema” del que ahora se
está hablando, y otros que ha habido o pueda haber... ¿tienen
solución?
No son
problemas graves cuando hay un buen ambiente, claro. Por
ejemplo; cuando se empezó este mandato municipal, en tiempos en
que todavía no teníamos encima la cara más bronca del Alcalde...
pues se empezó ciertamente con la tramitación de la modificación
del Plan General de Urbanismo. Había un buen ambiente; y ante la
tardanza de la CUOTA, las obras empezaron incluso sin licencia,
sí; se pensó, en ese buen ambiente que digo, que si esperábamos
a la licencia, pues estábamos retrasando el proyecto muchos
meses. Y se empezó sin licencia, sí. Había buena voluntad por
parte de todos; y, ¡hala!, que se empiece sin licencia... Todo
el mundo sabía que se trabajaba sin licencia; pero como
interesaba a todos sacarlo cuanto antes adelante, nadie dijo
nada, se silenció lo de la licencia. Ahora, estamos en el senso
contrario. Y además estamos viendo cómo se introducen elementos
de chantaje; y , aprovechando que el Pisuerga pasa por
Valladolid, pues se piensa: como a esta gente le corre prisa
esto, una reparcelación, pues voy e intento “meterles” que me
den gratis unos terrenos y si no... pues me pongo “borde”.
-Se refiere a los
terrenos de los lodos, ¿no?
Exacto. Y eso
es una actitud intolerable por parte de este ayuntamiento.
Condicionar una cosa a otra que no tiene nada que ver... eso en
ciertos ambientes se llama sencillamente así: chantaje.
-Y todo este
maniqueísmo y asignación perpetua de papeles de buenos y malos,
desde parte y parte, ¿nos conduce a alguna parte que merezca la
pena? ¿Qué reflejan a su entender estas actitudes?
Yo creo que eso
refleja una forma de ser, claro y sobre todo una manera de
concebir a la gente, a los demás, a los ciudadanos sobre todo.
Eso es tanto como pensar que la gente es absolutamente inmadura,
que se va a dejar guiar por consignas permanentemente... Yo creo
que es al revés, que no es así. Pienso que estamos en unas
sociedad absolutamente madura y avanzada que sabe diferenciar lo
que es una consigna de lo que es una razón. No digo “la verdad”,
porque la verdad no la tiene nadie por completo; pero sí digo lo
que es tener, si se quiere, “más razón”. Creo también que el
Ayuntamiento, el equipo de gobierno, se equivoca de plano cuando
busca malos y buenos; porque aquí no hay blancos y negros
absolutos; hay más bien tonos grises, y dentro de esos tonos
grises, hay gente más constructiva y la hay menos; y hay gente
que aporta más y gente que aporta menos.Y creo que el equipo de
Gobierno utiliza un lenguaje absolutamente desfasado y que no va
a calar en absoluto entre la gente de Avilés; que es, como
digo, una sociedad absolutamente madura y que no se deja guiar
ni por sectarismos ni por consignas; sino, por balances de
gestión. Y el ciudadano, creo, cuando se empieza a hartar de
quien le administra, tiene una solución en su mano, su
correctivo: las elecciones. Y es ahí donde se verá si hay
hartazgo o si bien hay comprensión con los planteamientos de
quien administra la ciudad.
-¿Indica quizá
esto que las administraciones regionales y las locales no se
sienten del todo partícipes de la idea de que “ellas ”son“
también Estado”? ¿Podría ser quizá esto el pecadillo de nuestra
actual situación como país, como Nación? ¿Es un problema quizá
de una poco clara “concepción de lo que es España”?
Quizá, en este
proceso en el que estamos, de ir (de hecho) a un nivel de
federalismo mucho más avanzado que el alemán, sin ir más
lejos... pues hay o puede haber una cierta confusión todavía
sobre algunas cosas. Hay un doble proceso de traslado de
competencias y de servicios desde la administración central a
las manos de los gobiernos regionales, y en cierta medida, hacia
los ayuntamientos. Eso hace que la gente aún no se haya
acostumbrado al hecho de que hasta ayer eran los ministerios los
que entendían de los asuntos concretos de cada día, y ahora en
gran medida esas competencias están en las autonomías. Las
mismas universidades, por ejemplo, son ahora autónomas... Yo
creo que dentro de un lustro estaremos en unos niveles, repito,
de autonomía increíbles. Estaremos hablando de algo equivalente
a los “landers”; o más aún. Eso trae una cosa positiva; y es
que ahora ya no vale echar la culpa a nadie. Ahora es el gran
momento de los gestores; el tiempo de la política de gestión. Y
todo eso comportará llegar a unos niveles de responsabilidad
importantes, claro.
-Y algo también
muy ligado a esto de lo que estamos hablando: el nuevo Plan
General de Ordenación Urbana de Avilés, que afectará y será
afectado lógicamente por cuantos proyectos de futuro se planteen
para Avilés... ¿Cómo ven ustedes este proceso actualmente en
marcha?
Bien, ante los
proyectos del nuevo Plan, desde nuestro punto de vista, tenemos
una cierta desconfianza. Pero una desconfianza antes que nada
en las personas que están llevando la cuestión. Principalmente ,
el Alcalde, claro. Los que tenemos memoria y llevamos al menos
diez años en esta historia, en la política local y regional,
sabemos que cada vez que Santiago Rodríguez llega a la Alcaldía,
hace poco; pero, eso sí, “saca muchos papeles”. Por ejemplo, en
el año 94 (justo antes de las elecciones del 95) ya había
también otro Plan General nuevo para Avilés, en el que se
hablaba de Las Meanas, de un edificio de más de veinte pisos con
una gran superficie debajo,... todo eso iba a ser la gran
transformación de Avilés, el cambio se decía que estaba en la
zona de Las Meanas,... teníamos también un proyecto con mucho
papel también, que era el Avilés 2000, con un pretendido gran
debate sobre la ciudad, con grandes mesas, un debate que luego
quedó en nada..., no se hizo nada salvo acumular papel... Todo
eso le significó cuatro años en la oposición. Ahora hemos visto
que cuando ha vuelto a la Alcaldía, y después de estar más de
dos años sin hacer nada ha vuelto a sacar otro proyecto nuevo,
el Nuevo Plan General, un proyecto con mucha infografía, con
mucha tecnología aplicada a la nada, a una ausencia de gestión,
a no desarrollar un programa. Y ahora está intentando, Santiago
Rodríguez, vendernos una cosa que se va a hacer dentro de
cuatro años, otra vez... Ahora, en fin, ha “descubierto” la Ría
(por cierto, una propuesta nuestra de hace seis años). Ha
cambiado de Las Meanas para la Ría, con toda esa mezcla de
estilo Sydney.... Me acuerdo, durante la campaña electoral del
99, anteayer como quien dice, cuando nosotros estábamos hablando
de soterrar las vías como la forma de comunicar Avilés con su
Ría, Carlos Robles y Álvaro Álvarez en los mítines decían que
eso no era un tema prioritario. Ahora, en ese camino extraño de
Damasco que lleva el Alcalde, hace de Saulo de Tarso y va y
descubre la Ría... Yo creo que todo esto no es más que una
autojustificación de por qué él mismo está ahí. Lo malo es que
están presentando a los ciudadanos “megaproyectos” ilusionantes
que son complicados de sacar adelante; pero que sí suenan
mucho.. Y cuando propones cosas que luego es muy difícil que se
hagan... pues lo que estás generando es frustración. Y la gente
llega a creer entonces que somos incapaces de sacar cosas
adelante...
-Y, ¿lo somos?
No, yo creo que
lo que pasa es que aquí lo que hay es un gran Plan para un enano
en la gestión. Un Alcalde que le cuesta sacar adelante hasta un
hotel en el centro de la ciudad... e incluso una perrera. En
esas condiciones, hablar de crear una especie de Sydney, ese
gran proyecto en la Ría,... pues parece complicado, sí..
Proyectos de esa envergadura y que exigen miles de millones de
euros de inversión... necesitan de una persona muy dialogante y
con una capacidad de interlocución ante todas las
administraciones impresionante. Todo eso exige un gestor de gran
cintura. Y aquí lo que tenemos es una persona con una rigidez de
cadera importante... que le va a llevar a la esclerosis; porque
si la mecánica de relación con la administración central es la
bronca... es decir, si tú y tus concejales te dedicas a insultar
al Gobierno Central, a decir que cuando colaboran en su
cincuenta por ciento en algunas obras es porque no les queda más
remedio ante lo apurado de la situación... y cuando estás en ese
nivel de confrontación... pues entonces así es muy difícil
sacar cualquier proyecto adelante; y mucho menos obras de ese
gran calado, como las de la Ría.
-Y, ¿qué pasa en
el PP que se niegan a recibir ustedes a la gente? Cascos no
recibe a Rodríguez Vega...
Álvarez Cascos
ya tiene fecha para recibir al Alcalde de Avilés. Sí. Es el día
24 de julio.
-Y, es una reunión con contenido,
con el trabajo programado?
-Bueno,
esperemos que sea realmente un reunión de trabajo... Porque lo
que aquí está planteado... Mire, yo creo que el Alcalde lo único
que quería desde hace mucho tiempo era hacerse una foto con un
ministro para intentar desbloquear la imagen suya de
paralización de la ciudad. Que eso mismo es algo que nosotros
le reprochamos, porque si hay reuniones con ministros es para
trabajar; ya que si un Ministro, el de Fomento por ejemplo, se
dedicara a recibir a cada uno de los ocho mil alcaldes de
España, sería algo... bueno, la verdad es que no haría otra
cosa. Yo creo que después de la reunión que tuvimos para el
desbloqueo de la situación del soterramiento de las vías...
podremos esperar que haya una disposición constructiva para
trabajar, sí.
-El avilesino se
pregunta si es realmente posible que algún día esas vías del
tren que le separan de la Ría estén superadas como tal
barrera...
Sí, yo estoy
seguro de que eso es algo que sí se va a hacer. Aquí se lanzó en
el año 95 un proyecto, y que fue el nuestro, del PP: soterrar
las vías. Bien, pues mucha gente (pienso sobre todo en el PSOE)
se lo tomó a cachondeo, sí. Pero luego se vio que era posible...
Y bien, yo pienso que en todo esto lo más importante era
conseguir que se lo creyese el Ministerio de Fomento...
-Y, ¿el Ministerio de Fomento se lo
cree?
Sí, se lo cree.
En el momento en que Fomento cree en ello, cree en ese proyecto
y está dispuesto a llevarlo acabo, entonces lo más importante es
ya no meter la pata, no meterla demasiado por parte del
Ayuntamiento o su equipo de gobierno municipal... Y eso estará
hecho. Hombre, claro, una obra de esa envergadura puede llevar
cinco años en ejecutarse, lo estamos viendo con el saneamiento.
Y entonces, en cuatro o cinco años, habremos hecho lo que va a
ser una transformación radical de Avilés, sí. Eso hará, junto
con lo que ya está en marcha, de Avilés una ciudad absolutamente
nueva.. Y téngase en cuenta que estamos hablando de propuestas
nuestras, hechas por nosotros, el PP, en su momento.
-¿Qué echa de
menos en Avilés, qué le falta...?
Pues, sobre
todo, aquí se echa de menos un verdadero proyecto para Avilés.
Eso lo primero, sí. Y un proyecto para Avilés, a su vez,
enmarcado dentro de un proyecto para Asturias. Y no como ahora
ocurre, con un Gobierno como el del Sr. Areces que está
convirtiendo a Asturias en una región invertebrada, un gobierno
que va siempre a salto de mata.... Un proyecto asturiano en el
cual se sepa cuál es el papel de Avilés en su región, como
tercera ciudad, como segunda ciudad industrial,... Por otra
parte, y en lo que toca a nosotros, Avilés tiene que definirse
ahora mismo en una serie de cuestiones básicas, fundamentales.
Conocerse, en fin. Si no, lo que se consigue es llegar a caer en
el localismo más barato de pedir cualquier cosa porque te
sientes agraviado. Avilés es una ciudad industrial, pero
moderna, en la que están seis de las siete grandes empresas
multinacionales presentes en Asturias. Por tanto, nosotros
deberíamos reivindicar ese espacio industrial, y saber
combinarlo, por ejemplo, con la recuperación del patrimonio
industrial, o con hacer una ciudad más moderna y atractiva, con
su casco histórico recuperado, con sus equipamientos modernos e
importantes, su futuro hotel de cinco estrellas, etc... y buscar
un movimiento cultural propio que dé una definición de ciudad
propia, que no vaya contra nadie; ni contra Gijón ni contra
Oviedo. No hay que pelear con unos por una cosa y con otros por
otra. Nosotros somos lo que somos, y tenemos que aprovechar
exactamente lo que tenemos. Lograr tener, en fin, una
personalidad propia como ciudad. Claro, para eso se necesita un
mínimo de proyecto regional marco serio, y un cierto peso
político de la ciudad en ese proyecto regional, un cierto peso
en la política regional. Porque si lo que vamos a hacer es
calarnos la boina y hacer política de aldea, de campanario...
por ahí no vamos a ir a ningún lado. Y, claro, necesitamos
dirigentes que tengan voz en ese proyecto regional, con
capacidad de influencia, y sobre todo, que no formen parte de
una “tribu” de ningún partido político. Y es que, cuando
no se tiene muy claro lo que se es, o acabas formando parte de
una tribu (que es lo que le pasa al partido socialista en
Avilés, que forma parte de una tribu interna del partido
socialista regional) o te mueves en el localismo estéril de por
qué le dan esto a fulano y a mí no, o si sale cualquier oferta
de lo que sea, pues yo también lo quiero...pero sin un sentido
muy concreto. En lugar de preguntarse: ¿Esto hace falta para
Avilés...?
(La respuesta
de esa pregunta que se formula el Presidente del Partido Popular
en Avilés, Joaquín Aréstegui, se pierde entre el fragor del
concierto de ruidos que atruenan esta hora de comienzos de la
tarde en El Parche, la que era tranquila plaza hace apenas poco
más de tres cuartos de hora. Una sierra radial corta un hierro,
acá; un camión agota su fuelle de aire subiendo la cuesta de La
Cámara, allá; los coches invaden pitando lo que se supone es
tranquila zona peatonal por todos los lados; una máquina de
limpieza municipal de la empresa de Florentino se empeña una y
otra vez en sobarnos hasta la suela de los zapatos mientras
reduce nuestra capacidad de audición a casi cero (cero patatero,
que diría Aznar) con su motor de explosión nada ecológico...
Efectivamente, El Parche, la Plaza de España o de La
Constitución, no es lo que era una hora antes en este viernes en
que planteamos a este diputado regional unas preguntas cuyas
respuestas ahora han leído ustedes en estas páginas. Sí: los
avilesinos, y en eso damos toda la razón a Aréstegui,
necesitamos un proceso de autoconocimiento y hasta de
redefinición. Avilés, también. Seguro.)
E.P. |