|
Lejos quedó el
machismo irredento. Hoy es la misma mujer quien
conspira contra sí misma. En occidente las
feministas radicales se han inventado la teoría
de género para desligar a la fémina de su mayor
riqueza: la maternidad, tildándola de
esclavitud de la que hay que huir como de la
peste. Leyes supuestamente innovadoras en favor
de la Igualdad, se revuelven en contra de las
mujeres a las que se las saca del hogar
\"sobornándolas\" ideológicamente con grandes
perspectivas laborales. Las consecuencias son
claras: un mayor descenso de la natalidad y
toda la problemática psicosocial asociada al
abandono de los hijos.
Cómplices de este
movimiento son las mismas instituciones
públicas que abandonan a su suerte a las
embarazadas en situaciones difíciles, y
empresas afines a la anticoncepción, que
promueven en todo el mundo a la mujer que se
usa sexualmente. Por no hablar del negocio
pornográfico y la prostitución cuyas víctimas
se configuran como esclavas sexuales.
En Asia es frecuente el aborto selectivo de
niñas, mientras en el Islam, las féminas no
pasan de ser poco más que una propiedad del
hombre.
En la actualidad es más fácil que nunca ser una
mujer vendida al mejor postor y engañada por
los que le prometían su liberación.
Hoy más que nunca
la mujer se ha puesto al servicio de un mundo
agreste que ella creó para sí misma. |