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 Avilés no se merece esto
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Desde hace unos días los avilesinos estamos siendo espectadores de primera fila, y sin pagar ni un solo euro, de una serie de sucesos que se han ido poniendo de manifiesto día tras día en el panorama político de la ciudad; algunos con repercusión a nivel regional.

Con motivo de la propuesta de que en Avilés se estableciera el Museo de los Premios “Príncipe de Asturias” pudimos contemplar como los concejales del Partido que se dice ser alternativa de gobierno, jugaba a sí pero no, amagaba y no daba, apoyaba una cosa negando la otra, rematando tan kafquiana actuación abandonando el salón de Plenos en el transcurso del último celebrado el día 16 de este mes. Imitando a las ofendidas “damas rojas” de Vogue, que lo hicieron en el Parlamento Nacional hace escasas fechas, por un quítame allá un disfraz. Y desde hace unos días estos chicos del PP han colocado una pancarta en la fachada en donde tienen su sede política en la que dice: “Sí al Centro Cultural Oscar Niemeyer” lo que por exclusión nos vienen a decir: “No al Museo de los Premios Príncipe de Asturias”; siguen sin enterarse absolutamente de nada. Siempre hay una manera más sencilla de hacerlo.

Por otro lado, días después, nos dimos de bruces con una manifestación de los policías locales de toda Asturias que delante del Ayuntamiento ponían a caldo a Santiago Rodríguez Vega, alcalde de la ciudad, porque parece ser que, según dichos manifestantes, es uno de los máximos culpables de que la ley de Coordinación de la Policía, tan necesaria para mejorar la seguridad ciudadana, no llegue al debate parlamentario. Lo que no deja de ser paradójico en un alcalde que lleva unos días hablándonos desde una nube del Avilés del s. XXIII. Haciendo bueno aquello de que un político razonable nunca termina nada y otros apenas lo empiezan.

Y más recientemente nos topamos, los atónitos contribuyentes, con el Vicealcalde, Sr. Rañón, en el papel de manifestante, chupa de cuero incluida (italiana por supuesto), ante las puertas de su actual lugar de “trabajo”, apoyando las quejas, suponemos que justas, de unos trabajadores, cuya empresa por cierto se encuentra en el vecino ayuntamiento de Corvera. Supongo que una vez terminada la manifestación este curioso concejal regrese al Ayuntamiento para cumplir las funciones que le pagamos religiosamente los avilesinos y ver, al mismo tiempo, si hay en la apretada agenda alguna comida pendiente, posiblemente con el empresario responsable de que se realizara esa protesta laboral. La política permite ser lo que se quiera, en el momento necesario; solo es cuestión de cambiar la máscara, el prosophon de los griegos, y ¡a otra cosa mariposa! La necesidad es madre de... extraños compañeros de cama.

Es una pena que ningún dramaturgo de fina y aguda pluma no ponga su mirada en esta ciudad y en estos personajes, pues, tengo la completa seguridad, de que podrían superar los sainetes de Arniches, las comedias bárbaras de Valle-Inclán y los dramas de Calderón.

Resulta muy difícil elevarse como las águilas cuando se convive con pavos.

 

Anahy Compán Vidal, militante de ASIA

 

 

 


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